☆ PERÚ - ITALIA
Desde mi mirada como sommelier italiana que hace años trabaja en Perú, el vino chileno es hoy el gran referente de América Latina porque entendió antes que nadie que el futuro está en el territorio. Transformó costa, altura y desierto en múltiples identidades: la salinidad de Limarí, la brisa de Casablanca, la tensión de San Antonio y la altura extrema del Elqui. Y ahora mira al sur, a Biobío y Malleco, donde el clima frío y las cepas patrimoniales están reescribiendo las reglas con vinos experimentales y vibrantes. En los restaurantes importantes de Perú lo vemos todos los días: el cliente ya no busca solo calidad, busca lo diferente, lo único, lo que tenga alma de lugar. Chile dejó el volumen atrás para abrazar viñas viejas y sustentabilidad, y por eso hoy inspira a toda la región”.
Arjeta Alimi – Sommelier y especialista macedonia-italiana con más de 20 años de experiencia en hospitalidad y fine dining. Ha liderado equipos y aperturas en Perú, Italia, Chile y otros países. Dicta conferencias, charlas, capacitaciones y asesorías en servicio y experiencia del cliente para restaurantes y hoteles. Reconocida por su paso en referentes como Mayta y JPR Restaurants. Cree que el verdadero lujo en la hospitalidad está en la conexión humana y en las emociones que deja una experiencia memorable.
☆ ARGENTINA
Hay algo del vino chileno que me parece un fenómeno muy peculiar, muy destacable: fue uno de los que puso a Latinoamérica en boca del resto del mundo en cuanto a Sudamérica. Fueron muy vanguardistas a la hora de elaborar vinos de gran calidad y fueron muy buscados durante mucho tiempo. Creo que Chile le abrió mucho las puertas a países, hasta Argentina y Uruguay, y hoy sigue teniendo mucho peso en el resto del mundo. Quizás al pasar los años ese furor o novedad se disipó un poco y quedó en un segundo plano, hubo una meseta donde por ahí no se hablaba, pero igual hay proyectos que siguen innovando. Si bien es un estilo clásico, en general, muy marcado, por esa pirazina tan característica de Chile, siempre hay algo o alguien que tiene algo nuevo, disruptivo, para mostrar. Hay quienes siguen apostando, pero no a un volumen masivo, sino más puntual y me parece a mí que en ese puntualismo está justamente la sorpresa. He probado algunos vinos de productores que antes fueron muy fuertes con marcas muy grandes y hoy han empezado a hablar de otras cosas como Pedro Parra, que si bien no es un productor pequeño, ha puesto el foco en el sur de Chile donde hay una riqueza que creo que antes no la teníamos en cuenta, que va más allá del Sauvignon Blanc y de las cepas que han estado ahí siempre, como la Cinsault, y que hoy en día se cuidan y se preservan. Hay una riqueza en el sur de Chile y se han puesto los pantalones para explorarla”.
Camila Torta – Sommelier argentina y head sommelier de Azafrán, restaurante distinguido con una estrella Michelin en Mendoza. Con 15 años de trayectoria en el mundo del vino ha trabajado en destacados restaurantes y proyectos gastronómicos de Argentina, además de desarrollar trabajos de consultoría para bodegas y restaurantes. En 2026 fue reconocida como Mejor Sommelier de la Argentina por la Guía Michelin. Su recorrido profesional está profundamente ligado al vino argentino, su diversidad y su identidad, y a la búsqueda constante de nuevas formas de comunicarlo y acercarlo al público.
☆ COLOMBIA
Atrás quedó aquella imagen de vinos intensos, marcados por mucha madera, que durante años definió a muchas de sus etiquetas. Ahora encuentro una industria mucho más diversa, que ha sabido adaptarse a las nuevas tendencias mundiales sin perder su identidad. Hoy Chile habla de origen, de terroir, de microclimas, de sus otras variedades, construidos desde el viñedo, de menor intervención en la bodega y de una búsqueda constante por la precisión y el equilibrio”.
Valentino Galán – Durante siete años fue director de servicio y sommelier de Central, Kjolle y MIL, los restaurantes liderados por los chefs Virgilio Martínez y Pía León. Además, integró el equipo de investigación y desarrollo de líquidos de Mater Iniciativa. Con más de 18 años de trayectoria en gastronomía y hospitalidad, ha recorrido más de 20 países visitando viñedos, restaurantes y realizando prácticas profesionales, experiencias que han enriquecido su visión del vino, las bebidas y la alta cocina. En 2021 regresó a Colombia para desarrollar su proyecto personal, Débora, inaugurado en 2023 en Bogotá, donde está a cargo del área de bebidas. Actualmente también es asesor y consultor en hospitalidad, vinos y bebidas para restaurantes y proyectos gastronómicos en América Latina.
☆ BOLIVIA
El vino chileno ha sido uno de los pioneros en la región. Ha sido uno de los que ha puesto a Latinoamérica en el ojo del mundo y ha marcado hitos en nuestra región, desde el posicionamiento de las uvas tradicionales en el continente, las uvas francesas tradicionales (el Carmenere, Cabernet, Chardonnay y Sauvignon Blanc), hasta un movimiento que ha crecido mucho: el de las parras viejas y las uvas criollas que compartimos como continente. A nivel de Latinoamérica es un movimiento que Chile ha sabido visibilizar y capitalizar en su momento clave. Este paso ha permitido dar espacio y palestra a todos los otros productores de la región y darle fuerza a un movimiento latente de la cultura vitivinícola sudamericana. Creo que ahora estamos en otro de los momentos claves. Chile está viviendo un tiempo muy interesante en un contexto de crisis, con una baja drástica en el consumo del vino. Es en estos momentos de incertidumbre donde los proyectos más lindos se enraízan. En un espacio de sobreoferta, en el que ha habido mucha producción de vino de una manera industrial, son las historias y los proyectos con corazón los que tienen realmente una fuerza más allá de la económica, los que van a salir adelante. En mi última visita he podido ver de cerca muchos de estos proyectos, ver cómo el ambiente familiar y el contacto con la tierra, con las uvas y las tradiciones están tomando un papel protagónico. Las uvas de herencia, parras viejas y mezclas con identidad; una identidad de suelo, de océano y de montaña van a hacer que estos pequeños emprendimientos sean los que salgan adelante y empiecen a romper nuevas fronteras”.
Andrea Moscoso – Sommelier y socióloga boliviana, con especialización en identidad, agencia y gastronomía. Cuenta con la certificación Wine & Spirit Education Trust (WSET) Nivel 3 con distinción (Napa Valley Wine Academy) y una maestría en Innovación, Desarrollo y Gestión Culinaria del Barcelona Culinary Hub y la Universitat de Barcelona. Ha enfocado gran parte de su carrera en la promoción y difusión del vino boliviano, colaborando con bodegas nacionales para desarrollar catas, maridajes y actividades formativas en distintas regiones del país. Su experiencia incluye trabajo en restaurantes de Bolivia y Europa, entre ellos El Celler de Can Roca en España, donde fortaleció su enfoque en el servicio y la hospitalidad de alto nivel. Entre 2021 y 2024 fue sommelier y restaurant manager en el restaurante Gustu. En 2024 funda el restaurante Arami, junto a la chef Marsia Taha, donde dirige el programa de bebidas y el servicio.
☆ CHILE
Nosotros tenemos algo increíble: Chile es largo y angosto, y nos encontramos con diferentes climas y terroirs, y eso nos permite tener un factor diferenciador muy importante porque una variedad se puede comportar de una forma muy distinta en un valle versus otro. Es muy entretenido desde esa vereda porque, por ejemplo, un Cabernet Sauvignon de Colchagua es muy distinto a uno de Maipo, entonces, eso ayuda mucho a marcar diferencia. Además, tenemos un espectro muy amplio de variedades no tradicionales y eso ayuda a que tengamos mucho que mostrar. La relación precio-calidad nos distingue de otros lugares y nos permite tener vinos de cinco mil pesos hacia arriba que funcionan. También tenemos viñas muy grandes, que agradezco que existan porque fueron las que nos dieron el espacio a los pequeños productores. Tenemos proyectos de autor, de nicho y boutique, y eso ayuda mucho al consumidor final, sobre todo al que quiere probar cosas nuevas, al que se permite salir del Cabernet Sauvignon y del Carmenere. Eso hace muy interesante la propuesta general en Chile y dentro de esa misma brecha es cuando yo pongo mi bandera de lucha. Llevo más de 15 años trabajando este espacio de productores y dándole vitrina a viñas pequeñas. Desde hace tres años lo hago con mi proyecto personal, Vincitore, con el que comercializo otras cepas patrimoniales como Semillón, Torontel, Moscatel, País y Cinsault. En Chile tenemos de todo, para todos los gustos y bolsillos; se ha construido una propuesta de valor demasiado interesante y somos innovadores. Pienso que el vino, más allá del chileno, debe ser algo que todo el mundo debiese tomar. Sería hermoso que en los restaurantes la gente pudiese tomar vino a la hora de almuerzo y que no sea mirado raro por los jefes. Por favor, no tomemos bebidas y tomemos más vino”.
Nathaly Sabattini – Movida por su pasión por el vino estudió vitivinicultura y enología. Se formó como asesora de vinos junto al único Master Sommelier de Latinoamérica, Héctor Vergara, incluso antes de que existiera la Escuela de Sommeliers en Chile. Desde hace 24 años trabaja vinculada a las principales viñas del país, pero hace 12 decidió poner el foco en los pequeños productores. Esa experiencia fue el motor para crear Vincitore, su distribuidora de vinos y destilados boutique, que hoy cuenta con un portafolio cercano a las 160 etiquetas. También es embajadora de distintas marcas: Riedel, de cristalería; IceMan-IceQueen, de esculturas y hielos cristalinos; y Fuller Cigar, de tabacos y puros. Actualmente, es sommelier del hotel Renaissance y está a cargo de las catas para Kitchen Center. A esto suma múltiples asesorías para restaurantes y hoteles; un programa de beneficios para sus seguidores en Instagram; y la creación de experiencias VIP vinculadas al mundo del vino y los destilados.
☆ ESPAÑA
Hace 25 años muchos conocimos el vino chileno en España gracias a la familia Torres. Después llegaron grandes cuvées de prestigio, como Clos Apalta, pero nuestra visión del país seguía prácticamente limitada a Colchagua y al valle Central. Por eso resulta fascinante comprobar cuánto ha cambiado todo. Hoy Chile se revela como un territorio de una diversidad extraordinaria: desde los vinos de Limarí, que por su tensión y mineralidad pueden evocar a Chablis, hasta los de Elqui, con una expresión que recuerda al Ródano norte. Los blancos de Atacama parecen tocados por una varita mágica y transmiten una profundidad asombrosa. Los VIGNO me transportan, por su carácter mediterráneo y la fuerza de sus viñas viejas, al Priorat; mientras que la uva País ofrece ese perfil fresco, ligero y deliciosamente glou-glou. Me entusiasma también el potencial del Cinsault y, en el extremo sur, la delicadeza de unos vinos nacidos en algunos de los viñedos más australes del mundo. Chile es un país vitivinícola de una riqueza, una identidad y un potencial inmenso”.
Ferran Centelles – Diploma Wine & Spirit Education Trust (WSET). Formó parte del equipo de sumilleres de elBullirestaurante entre 2000 y 2011 y actualmente es director de bebidas de elBullifoundation, donde lidera Sapiens del Vino. Colabora con JancisRobinson.com, como especialista en vinos españoles. Es autor de varios libros sobre vino y participa habitualmente como docente y jurado en prestigiosos concursos internacionales. Fue Mejor Sumiller de España en 2006, Premio Nacional de Gastronomía en 2011 y recibió el Outstanding Alumni Award de WSET en 2020, entre otros reconocimientos.
IMG + TXT ©️ / Septiembre 2026