#LONUEVO – Backroom, de Buenos Aires a Chile

<strong>Loreto</strong>  Oda Marín

Loreto Oda Marín

Periodista y licenciada en comunicación social con un hambre gigante por todo lo que tiene que ver con gastronomía, coctelería, hotelería y viajes.

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Este bar viene a despeinar las noches santiaguinas, pues está abierto toda la semana y cada día ofrece música en vivo. Además, baja la cortina a altas horas de la noche, todo esto acompañado de una coctelería entretenida y una cocina variada disponible hasta pasada la medianoche.

☆ ESENCIA: Backroom es un bar bohemio con coctelería clásica reversionada, además de una carta de comida acotada, pero diversa, con guiños de autor. Para lograr todo esto hay ciertas declaraciones de principios: su interior a media luz; contar todos los días con música en vivo, jazz y funk, principalmente; su horario, pues abre todos los días y hasta más tarde de lo normal. A esto se suma que aspira a tener un servicio de primera todo el tiempo, dado que la experiencia es, para sus dueños, el centro de todo.

☆ RECOMENDADOS – EN LA BARRA:  Los cocktails que crea Sergio Ancarola poseen tantas capas de información como su mente. Sabores y texturas, algunas de las cuales te trae ciertos recuerdos, es lo que se va desplegando en cada sorbo. Justamente esto delata su estudio en gastronomía y su pasión por la cocina. Este bartender argentino creó la propuesta de Chile solo en la cabeza, echando mano a su registro mental, y una vez que llegó al país la comenzó a ejecutar. Esto, porque la carta de Santiago y Buenos Aires son completamente distintas, aunque ambas tienen reversiones de clásicos, pero respetando las recetas tradicionales. Para hacerlo más fácil, son ordenados por categoría y temporada. Por el momento la barra cuenta con unas 200 etiquetas de destilados y licores, pero espera llegar a 600, lo que se complementa con algunas opciones de vinos y cervezas.  

Ácido un gusto. Ideal para comenzar, pues es fresco y fácil de beber. Posee cierta efervescencia que le hace un coqueto cariño a tu paladar. Esto, porque va con soda, vino Chardonnay, que se deja sentir, lima y LSD (lavanda, salvia y dátiles), que le deja un cierto dulzor final.
Malas Decisiones. Por algo su nombre, ya que sin darte cuenta fácilmente podrías tomarte más de un vaso de este cocktail de amargor controlado que es elaborado a base de Bulleit Bourbon, con una madera que se hace notar y que va muy bien con la dosis de naranja, durazno, miso y limón.
Holi Festival. Goloso, cromoso y especiado, con más cuerpo y estructura, y un final sutilmente dulce se presenta frente a ti esta reversión que está inspirada en la fiesta que le da el nombre y que se representa en la decoración, que combina, al igual que la fiesta, varios polvos, en este caso, de té marca, paprika y de nori. Está hecho con Buleit Bourbon, mango, cordial de chai y yogur griego, que aporta esa sedosidad y peso en boca.
Shanghai Kid. Aromático y cautivador, por su montaje donde un gran hielo sostiene un choclo baby, es esta creación de aires más gastronómicos que lleva Jameson de maíz quemado, lima, y syrup de regaliz y canela.
Sin Fronteras. Es la versión del negroni que acá va con pisco Mistral 40, Campari, vermouth Carpano Rosso, Carmenere y una cuota de aceto balsámico, que le da una entretenida impronta ácida y especiada, que juega con el toque afrutado del vino.
Umami Martini. Con muchas capas de información, tanto en sabor como en sensación en boca, aparece este genial cocktail realizado a base de gin Beefeater, hongos shiitake, jerez Tío Pepe Palomino Fino que está a 60° por cuatro horas en cocción lenta con tomates secos, vermouth dry y una solución de ajinomoto que le aporta un toque salino. Luego de unos sorbos logras percibir todos los ingredientes, lo que de seguro te sacará un wow. Este es parte de la categoría en carta Sabores Memorables. Y con razón.

Open Sesame. Es una reversión del Old Fashioned pero acá llega una dosis de fat washed de aceite de sésamo,  ingrediente que le da su nombre. También almíbar de banana. Ambos se dejan sentir y se fusionan muy bien con el ron Havana 7 años, bitter de cacao y una dosis de azúcar orgánica.

Sergio Ancarola. IMG ©️ Loreto Oda M.

☆ JEFE DE BARRA: El bartender argentino, Sergio Ancarola, fue quien armó esta carta desde el otro lado de la cordillera, pues trabaja en Backroom Argentina desde el 2022. Acá, en Chile, la barra está a cargo de José Rojas.

☆ RECOMENDADOS – EN LA MESA: La carta es acotada, pero cumple con ofrecer alternativas tanto de tapas como principales. Hay preocupación por el montaje y curiosidad en los sabores, para así ir en sintonía con lo que se propone en barra.

Gravlax d’ Salmón. Potente y terso a la vez. Acá hay personalidad, frescor, crocancia y ciertos toques herbales que nacen de la combinación de cortes de salmón curado en betarraga, emulsión de ají amarillo, cilantro, caviar falso de camarón y migas de tempura.
Canelón de Palta. Suavidad y elegancia en esta preparación que tiene a la palta como protagonista, la que se potencia con un relleno de pasta de hongos, y toma frescura y crocancia gracias a unas láminas de pepino y unos espárragos a punto, mientras que una espuma de tomate le regala otro swing.
Asado de Tira. Imponente aparece frente a ti, luego de una cocción de 6 horas, aunque no logra tanta suavidad y queda algo al debe con el demi glace, pero se complementa bien con una delicada milhoja de papa, un cremoso de arvejas y un puré de puerro.

☆ VEGETARIANO – VEGGIE: Cuenta con opciones vegetarianas y veganas en entradas y principales.

☆ CHEF: Alejandro Zamora, chef ejecutivo.

☆ EL LUGAR: Tiene varios ambientes. Al entrar te recibe un interior a media luz, ideal para algún encuentro más íntimo y coquetón. Al lado derecho hay mesas de varios tipos que dan directo al mini escenario, donde, todos los días, hay música en vivo. Al lado izquierdo, una barra invita a sentarse a disfrutar alguno de sus cocktails. También hay mesas más escondidas.

Atrás hay una terraza al aire libre, con algunas mesas altas y otras con sillones, además de una elegante barra.

Nick Baranov. IMG ©️ Loreto Oda M.

☆ SU HISTORIA: Nick Baranov habla con un acento medio argentino, pero se nota que no es oriundo del otro lado de la cordillera. De hecho,  en Bakú, Azerbaiyán, ex Unión Soviética. De allí emigró a Los Ángeles, Estados Unidos, donde estuvo 25 años. Se desempeñó como bartender. También de garzón. Comenzó viajando como mochilero y al tercer mes llegó a Argentina, pero al poco tiempo empezó la pandemia, por lo que se vió obligado a quedarse por esos lares. Y sin quererlo, ni buscarlo, montó junto a su socio, Nikita Yershov, un bar llamado Backroom. El nombre salió al azar, pero después tomó sentido, dado que durante el confinamiento por el COVID-19 funcionaba a escondidas en la parte trasera. Es así como su buen español lo ha ganado durante los casi cuatro años que lleva en Argentina. Y ahora en Chile, ya que desde inicio de marzo trajo a Santiago, junto a su socio y un inversionista estadounidense,  su marca. En el país su nombre toma sentido porque es después de la segunda puerta donde viene la sorpresa.

☆ PLUS: Su horario, pues abre todos los días y hasta tarde, con una cocina que cierra a altas horas de la noche. De domingo a miércoles funciona de 18 a 02 hrs y de jueves a sábado de 18 a 04 hrs, mientras que los fogones se apagan a las 03 hrs.

También ofrece, todos los días, de 21 a 23 horas, música en vivo estilo jazz y funk, principalmente.

☆ ¿DÓNDE?: Pérez Valenzuela 1470, Providencia. Para ver dónde está pincha AQUÍ. ☆ LO.

IMG + TXT ©️ / Visitado en marzo 2024

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